Hidromiel – Cómo hacerlo en casa con tres ingredientes

Es rica en vitaminas del grupo B, C y E, así como en minerales como el calcio, el magnesio, el potasio, el fósforo y el hierro.
El hidromiel tiene una gran variedad de tipos y sabores, según la proporción de miel y agua, el tipo de miel, el tiempo de fermentación, la temperatura, la levadura y los aditivos que se utilicen. Su graduación alcohólica puede variar desde el 5% hasta el 20%, y su color puede ir desde el amarillo claro hasta el marrón oscuro.
El hidromiel es una bebida que tiene múltiples beneficios para la salud, siempre que se consuma con moderación y dentro de una dieta equilibrada. Entre sus propiedades, se destacan las siguientes:
- Estimula la circulación sanguínea: El hidromiel contiene alcohol, que tiene un efecto vasodilatador, es decir, que ensancha los vasos sanguíneos y mejora el flujo de la sangre. Esto puede ayudar a prevenir o aliviar problemas como la hipertensión, la arteriosclerosis, las varices o las hemorroides.
- Normaliza la actividad hormonal: El hidromiel contiene fitoestrógenos, que son sustancias vegetales que actúan de forma similar a los estrógenos, las hormonas femeninas. Estos compuestos pueden ayudar a regular el ciclo menstrual, a aliviar los síntomas de la menopausia, a mejorar la fertilidad y a prevenir el cáncer de mama.
- Aporta energía: El hidromiel es una fuente de energía natural, ya que contiene azúcares simples que se asimilan rápidamente por el organismo. Además, contiene vitaminas del grupo B, que intervienen en el metabolismo de los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas, y que contribuyen al buen funcionamiento del sistema nervioso y del cerebro.
- Es un antiguo afrodisíaco: El hidromiel es una de las bebidas afrodisíacas naturales más conocidas y utilizadas desde la antigüedad. Se dice que los antiguos nórdicos lo tomaban durante el primer mes de matrimonio para favorecer la concepción, de ahí el término “luna de miel”. El hidromiel puede mejorar la libido y la potencia sexual, tanto en hombres como en mujeres, gracias a su efecto estimulante, energizante y regulador hormonal.
El hidromiel se puede comprar en tiendas especializadas, herbolarios o supermercados, pero también se puede hacer en casa de forma sencilla y económica. Solo se necesitan tres ingredientes: agua de manantial o filtrada, miel y polen de abeja. El polen de abeja es un producto natural que se obtiene de las flores y que contiene proteínas, aminoácidos, vitaminas, minerales, antioxidantes y otros compuestos beneficiosos para la salud. El polen de abeja potencia las propiedades del hidromiel y le da un toque especial.
Cómo hacerlo en casa
La cantidad de esta receta es para tomarla en un día, según la afección se puede leer aquí la forma de tomarla. Los pasos a seguir son los siguientes:
- En una botella de vidrio echamos medio litro de agua, 3 o 4 cucharadas de miel y un cuarto de cucharadita de polen. Se cierra bien y se deja macerar a temperatura ambiente un par de días, agitando de vez en cuando la mezcla.
- Al tercer día ya se puede consumir. No usar nada metálico para su preparación ni para su conservación. Lo mejor es una cuchara de madera y para conservar una botella de vidrio a ser posible oscura. Si lo quieres guardar, porque haces más cantidad debe ser a temperaturas inferiores a 10º C (frigorífico).
- Tiene un sabor ligeramente agrio y muy bajo contenido en alcohol pero con magníficas propiedades para el organismo.

Hidromiel – Cómo hacerlo en casa con tres ingredientes
Estimula la circulación sanguínea, normaliza la actividad hormonal, aporta energía y no en último lugar es un antiguo afrodisiaco. Hay muchas recetas y más complejas, pero una muy sencilla y efectiva es la que vamos a poner a continuación. Necesitas agua de manantial o filtrada, miel y polen de abeja. La cantidad de esta receta es para tomarla en un dia, según la afección se puede leer aquí la forma de tomarla. En una botella de vidrio echamos medio litro de agua, 3 o 4 cucharadas de miel y un cuarto de cucharadita de polen. Se cierra bien y se deja macerar a temperatura ambiente un par de días, agitando de vez en cuando la mezcla. Al tercer dia ya se puede consumir. No usar nada metálico para su preparación ni para su conservación. Lo mejor es una cuchara de madera y para conservar una botella de vidrio a ser posible oscura. Si lo quieres guardar, porque haces mas cantidad debe ser a temperaturas inferiores a 10º C (frigorifico). Tiene un sabor ligeramente agrio y muy bajo contenido en alcohol pero con magníficas propiedades para el organismo. Cómo tomar y para qué sirve.
