Cómo hacer una infusión de plantas medicinales
Cómo hacer una infusión de plantas medicinales

Cómo hacer una infusión de plantas medicinales

Cómo preparar una infusión: consejos y beneficios

Cómo hacer una infusión de plantas medicinales

La infusión es uno de los preparados caseros más utilizados sobre todo cuando hablamos de remedios populares. Hacerla correctamente garantiza de pleno su efecto ya que así se aprovechan sus beneficios y no se dañan los principios activos que necesitamos. En este artículo te explicamos cómo preparar una infusión paso a paso y te contamos algunos de los beneficios de las infusiones según la planta que se utilice para ello.

Mencionar que cuenta la calidad del agua asi como de la planta ya que si no se adquiere en un sitio de confianza la infusión no dará ningún resultado salvo la hidratación. Existen en el mercado proveedores que venden como plantas medicinales aquellas que han sido utilizadas previamente para hacer hidrolatos, aceites esenciales u otros y por tanto los restos no poseen a penas propiedades. Mi consejo es que si se pueden tener en casa en macetas o en un pequeño jardín aseguras de su potencial al 100%. Si esto no es posible, busca detenidamente productos que garanticen su proveniencia.

¿Cómo preparar una infusión?

Para preparar una infusión se necesita:

– Agua

– Una planta o varias

– Un recipiente para calentar el agua

– Una tetera, una jarra o una taza para servir la infusión

– Un filtro, un colador o una bolsita para contener la planta

Los pasos a seguir son:

Calentar el agua hasta que empiece a hervir. No se debe hervir el agua una vez añadidas las plantas, ya que se podrían destruir algunos de sus principios activos. Añadir la planta o la mezcla deseada al agua. La cantidad dependerá del tipo de planta y del gusto personal, pero se recomienda usar una cucharadita por taza. Retirar el recipiente del fuego y taparlo.

Dejar reposar la infusión durante el tiempo adecuado según el tipo de planta. Por lo general, se recomienda entre 5 y 10 minutos, pero puede variar según la planta y la intensidad deseada. Filtrar la infusión y servirla en una tetera, una jarra o una taza.

Se puede endulzar al gusto o añadir algún otro ingrediente, como limón, leche o especias.

Disfrutar de la infusión mientras está caliente o dejarla enfriar para tomarla fría.

Las infusiones tienen diferentes beneficios según la planta que se utilice. Por ejemplo:

Relajar los músculos y el sistema nervioso, favoreciendo el sueño y el descanso. La manzanilla, la valeriana, la tila o la lavanda.

Facilitar la digestión y aliviar los gases, las náuseas, el dolor abdominal y el ardor de estómago. El jengibre, la menta, el anís o el regaliz.

Estimular el metabolismo y ayudar a eliminar toxinas, líquidos y grasas. El té verde, el té rojo, el diente de león o la cola de caballo.

Fortalecer el sistema inmunológico y prevenir o aliviar los síntomas de resfriados, gripes y alergias. El tomillo, el eucalipto, la salvia o el romero

Mejorar el estado de ánimo y combatir el estrés, la ansiedad y la depresión. El hipérico, la melisa, la pasiflora o la hierba luisa.

Estos son solo algunos ejemplos de los beneficios de las infusiones, pero hay muchas más plantas con propiedades beneficiosas para la salud. Hay que consultar con un profesional antes de consumir infusiones si se tiene alguna enfermedad, alergia o se está tomando algún medicamento, ya que podrían tener contraindicaciones o interacciones.


Como se prepara una infusión de plantas medicinales

La infusión es unos de los preparados caseros más utilizados sobre todo cuando hablamos de remedios populares. Hacerla correctamente garantiza de pleno su efecto ya que asi se aprovechan sus beneficios y no se dañan los principios activos que necesitamos. Nunca se debe hervir el agua una vez añadidas las plantas en cuestión. Se calienta el agua hasta que empiece a hervir, se añade la planta o la mezcla deseada y automáticamente se retira del fuego, tapando el recipiente y dejando reposar según el caso. Ten en cuenta que si se trata de planta seca sobre todo raíz y tallos el tiempo debe ser mayor. En cambio si se trata de planta triturada o en polvo como la canela, jengibre o cúrcuma de 5 a 10 min es suficiente.

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