La manzanilla es una planta medicinal que se usa desde la antigüedad para tratar diversas dolencias. Tiene propiedades antiinflamatorias, antiespasmódicas, calmantes y digestivas. Se puede tomar en forma de infusión, cápsulas, cremas o aceites. Sin embargo, la manzanilla no es apta para todo el mundo. Hay algunas situaciones en las que se debe evitar o limitar su consumo, ya que puede tener efectos adversos o contraproducentes.
Quien no debe tomar manzanilla
Una de las situaciones en las que se debe tener cuidado con la manzanilla es cuando se toma algún medicamento que afecte a la coagulación de la sangre, como la aspirina. La manzanilla puede potenciar el efecto anticoagulante de estos fármacos, lo que aumenta el riesgo de sangrado o hemorragia. Esto es especialmente peligroso para las personas que tienen algún trastorno de la coagulación, como la hemofilia o la trombocitopenia. En estos casos, se debe consultar con el médico antes de tomar manzanilla o evitarla por completo.
Otra situación en la que se debe evitar la manzanilla es durante el embarazo o la lactancia. La manzanilla puede tener efectos hormonales, lo que puede alterar el desarrollo del feto o del bebé. Además, puede provocar contracciones uterinas, lo que puede inducir un aborto o un parto prematuro. También puede pasar a la leche materna, lo que puede afectar al niño. Por eso, se desaconseja el uso de la manzanilla en cualquiera de sus formas, ya sea infusión, aceite esencial o tintura, durante estas etapas.
La manzanilla es un remedio natural que puede ayudar a mejorar la salud de muchas personas, pero no es una solución mágica ni inocua. Hay que tener en cuenta sus posibles efectos secundarios e interacciones con otros medicamentos o condiciones.

Quien no debe tomar manzanilla
A pesar de que la manzanilla es utilizada como remedio de sobra conocido tambien tiene sus contras dependiendo del caso. Nos referimos al uso interno. Puede aumentar el efecto anticoagulante, es por ello que no se debe administrar junto con la aspirina sobre todo para aquellos que tienen alguna anomalía relacionada con la coagulación sanguínea. Tampoco es recomendable el uso del aceite esencial (humidificadores) ni la tintura de manzanilla durante el embarazo o periodo de lactancia.
